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Todos/as somos un canal

Los últimos días entendí...

Ser un canal es ser la entrada de un conocimiento de una nueva forma de ver el mundo, de sanar.


Cuando elegimos ser canales de ciertas practicas, debemos pulirnos como canales para poder realmente vivir de ello. Pulirme como canal a significado un trabajo de años que no tenía ni idea que lo estaba haciendo porque mi misión de canal estaba ya encarnada.


Pulirte como canal, es mirar tus miedos, es terapiar tu infancia, es mirar todo eso que te domina desde tu subconsciente. Un canal necesita estar conectado a la fuente del amor y en ocasiones nuestros traumas de la infancia nos alejan de ellos.


Pulirme como canal significo limpiar mi entorno, cambiar mis relaciones y lo que buscaba de la gente que me rodeaba, como también lo que entregaba. Cuando eres un canal tu entorno te puede llenar de energía o quitártela, y necesitas de tu energía para sostener y bajar lo que vienes a hacer.


Pulirme como canal es aprender a recibir los desafíos que la vida nos envía para desarrollar autoconfianza y valentía. Cuando somos canales debemos atrevernos a conectar más allá de los condicionamientos de una sociedad que nos hace sentir que no merecemos nada a menos que cumplamos con sus reglas.


Nos empezamos a pulir como canal sin saberlo, y a medida que más entramos en este rol más personas llegan porque de una u otra forma estaban destinadas a conectar con esas practicas, que una parte de ti decidió ser su canal.


El día que me dí cuenta que era un canal, fue cuando iba en mi bicicleta a toda velocidad de bajada, se vino a mi mente los últimos comentarios que había recibido esa mañana de mi clases de yoga. Entendí: soy un canal y todo eso que hablan solo dice que estoy encarnado y puliéndome como canal de manera perfecta y coherente con lo que debía ser.


Antes todos los alagos llegaban a mi ego, "yo soy muy experimentada en yoga por eso hago que la gente tenga esas experiencias" "las personas me comentan todo lo que liberaron y conectaron, wau mi método es muy bueno" . Comencé a pensar que era yo la que llenaba su autoestima con esos halagos, pero cuando sentía que no salía algo como yo quería, todo cambiaba de un minuto a otro. "Me falta tanto aún.. quizás no lo hago tan bien..."


En diseño humano quiénes tenemos el corazón sin definir hemos crecido pensando que nuestro valor esta en lo que podamos mostrar que hacemos. Pero cuando comencé a experimentar mi diseño, las palabras más sanadoras fueron: Un corazón sin definir no vino a demostrar su valor, vino a ser.


Cuando iba en mi bici, entendí todo. No importa todo lo que crea que esta sucediendo bien o mal por mi, yo solo soy un canal que lo único que debo encargarme es pulirme para poder ser lo que viene a ser. Al escuchar esos mensajes, ya no era la emoción de "yo, hice que lograrás eso", fue algo más parecido a: "tu has logrado esa conexión y yo fui tu canal porque a eso vine". Y sentí una amor inmenso a la vida, una sensación enorme de liberación.


Al final todo lo que aprendo como canal es porque hay una unión con otras personas que van a conectar desde eso. Al igual como cuando fui a mi primera clase de yoga, esa profesora fue mi canal a todo lo que haría después, hoy todo lo nuevo que estudio, aprendo o cual sea el método que invente es solo un impulso más de ese canal enorme del cuál formo parte.


Cuando nos damos cuenta de que somos un canal, dejamos de compararnos con el resto, dejamos de sentirnos amenazados por lo que otros vayan a decir de lo que hacemos, nos deja de importar lo que otros vean o piensen de lo que hablamos en redes sociales. Dejamos de alegrarnos por tener una sala llena de practicantes porque "somos los mejores", nos alegramos por todo lo que los demás van a experimentar y sentimos un amor infinito porque estamos haciendo lo que vinimos a ser: Un canal.



¿y tu ya te diste cuenta que eres un canal? Te leo


Maca | Sat Nam Kaur

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