Sobre
Por qué este taller La frustración no es el problema que tenemos que apagar. Es una experiencia emocional que la infancia necesita aprender a conocer, comprender y atravesar. ¿Y si no se tratara de enseñar a la infancia una respiración para que se calme y deje de frustrarse? Hoy en día escucho a muchas familias que no saben como ayudar a sus hijos e hijas porque no logran atravesar la frustración, les dificulta lidiar cuando las cosas no salen como esperaban. Acuden a ejercicios de respiración que prometen apagar esa frustración, pero les deja sin habilidades para la próxima frustración que venga el próximo día. Una respiración puede ser un recurso de regulación, pero no equivale por sí sola a haber desarrollado tolerancia a la frustración. Cuando la pregunta que deberíamos hacernos es: ¿ Qué habilidades ese niño/a no tiene desarrolladas que le hicieron llegar a ese punto? La tolerancia a la frustración no se construye intentando apagar la frustración cuando aparece. Se construye antes, recorriendo las habilidades que permiten al niñ@ comprenderla, reconocerla y atravesarla. Vamos a identificar qué habilidades forman la tolerancia a la frustración y a convertirlas en un camino que puedas practicar con ese niñ@. Porque ese niño/a se va a frustrar toda la vida. La vida esta hecha de frustraciones, por eso no se trata de que no se frustre, se trata de que pueda conocer esa emoción, escucharla en su cuerpo, reconocer su mensaje y su regalo. Para que el día de mañana en lugar de angustiarse porque viene la frustración, la conozca y sepa como sentirla y despedirla con inteligencia emocional.
